Se denomina “colecho” a la práctica de compartir cama con alguien. La práctica de compartir cama con les hijes es una tradición humana que en la cultura occidental reciente ha cambiado argumentando que era una práctica inadecuada.

Este debate que ponía en duda la práctica del colecho se inició durante los años 90, en un período de muchas investigaciones en relación a las muertes infantiles inexplicables, que en su mayoría ocurrían durante el sueño. Este aumento en las tasas de muerte súbita en occidente creó la necesidad de estudiar las formas en las que colocábamos a nuestres hijes en la cuna, o en la manera de colechar ( en el sofá, entre hermanos, con mascotas, en sillones….. )

Recientes investigaciones sobre colecho, lactancia y muerte súbita del lactante, encuentran el colecho cómo una práctica beneficiosa y concluyen que, bien practicado, evitando factores de riesgo, no guarda ralación con la muerte súbita del lactante.

Desde mi punto de vista, una vez más, el “colecho” debe ser una decisión personal que cada familia debe tomar desde la información en función de sus preferencias y deseos. En el caso de querer realizar esta práctica debemos ser responsables y establecer límites en determinadas circunstancias por la seguridad de los bebés.

¿ Cuáles son los beneficios del colecho?

  • Favorece la práctica y la continuidad de la lactancia materna, que al mismo tiempo ha demostrado disminuir el riesgo de síndrome de la muerte súbita en lactantes.
  • Forma y favorece el vínculo madre-hije o padre-hije.
  • Liberación de oxitocina en la madre, responsable de la producción de leche materna
  • Sincronización de los tiempos de sueño entre los padres y sus bebés
  • Efectos positivos en la autorregulación de la temperatura del bebé
  • El contacto físico genera un aumento de la confianza en sí mismo
  • Disminución del llanto por encontrarse cerca de la madre

¿ Cuáles son los factores de riesgo en los que está totalmente desaconsejado la práctica del colecho y que aumenta el riesgo de muerte súbita?

  • Ausencia de lactancia materna exclusiva
  • Colocar al bebé boca abajo
  • Consumo de tabaco o alcohol por uno o ambos progenitores
  • Consumo de drogas, sustancias o medicamentos que puedan alterar la capacidad de respuesta del progenitor frente a una emergencia
  • Colecho en superficies blandas y no planas (sofás, sillones, hamacas…)
  • Arropamiento excesivo del bebé
  • Colecho con otras personas (incluidos hermanos) que no sean la madre o padre
  • Uso de almohadas, cojines o edredones
  • Obesidad mórbida del progenitor

Como alternativa al colecho en alguna de estas situaciones de riesgo, se recomienda la práctica de “cohabitación“, dónde la cuna del bebé se encuentra en la misma habitación y cercana a la madre pero no se comparte la misma cama. En este caso, también hay que tener en cuenta que el bebé debe siempre dormir boca arriba, sin cojines,ni almohadas y sin un arropamiento excesivo. Tiene como desventaja que para la lactancia materna la madre deberá incorporarse y coger al bebé para que éste pueda acceder al pecho.

Las nuevas cunas tipo “sidecar” que se acoplan a la cama de la madre son una muy buena alternativa, ya que permiten al bebé dormir en su propio colchón de forma segura, a la vez que les permite estar en contacto con la madre y mantener la lactancia materna sin interrupciones.

Os dejamos algunos artículos de interés sobre el tema.

1.El colecho favorece la práctica de la lactancia materna y no aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante. Dormir con los padres

2.The influence of bed-sharing on infant physiology, breastfeeding and behaviour: A systematic review. Sally A. Baddock, Melissa T. Purnell, Peter S. BlairAnna Pease, Dawn Elder, Barbara C. Galland*

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